Liderazgo y Psicología OrganizacionalSíndrome del impostor

«El 70% de los directivos se siente un fraude» Entrevista a una psicóloga sobre el síndrome del impostor.

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La ciencia del fraude

«No es un trastorno. Es un patrón de pensamiento. Y los patrones se pueden cambiar.»

La Dra. Silvia Moreno lleva 15 años trabajando con directivos. Ha visto a cientos de personas exitosas entrar en su consulta convencidas de que son un fraude. Personas que han ascendido, que han ganado premios, que han construido imperios. Y que, sin embargo, se levantan cada mañana pensando: «hoy es el día en que me descubrirán».

Hemos quedado en su consulta, en el centro de Madrid. Ella se sienta frente a mí, con una libreta en la mano. Yo la he dejado a un lado. Quiero escuchar. Quiero entender. Esto es lo que me contó.

📌 El dato que lo cambia todo: «El 70% de los directivos ha sentido síndrome del impostor en algún momento de su carrera. No es una excepción. Es la norma. Y el primer paso para superarlo es saber que no estás solo.» — Dra. Silvia Moreno.

📢 Relacionado: Si quieres entender cómo se manifiesta en casos reales, te recomiendo leer la confidencia de Javier, el directivo de 150.000 euros o la de Marta, la directiva que vomitó en el baño el día de su ascenso.

🎙️ La entrevista. «El problema no es que no sepan. Es que no se ven como los demás los ven.»

Cristina: Dra. Moreno, ¿qué es exactamente el síndrome del impostor? ¿Es un trastorno?

Silvia: No es un trastorno. Es un patrón de pensamiento. Una forma de interpretar el éxito que lleva a las personas a sentirse un fraude a pesar de la evidencia objetiva de su competencia. No está en los manuales de diagnóstico. Pero es una experiencia muy real para quienes lo sufren.

Cristina: ¿Y a quién afecta?

Silvia: A todo el mundo. Pero especialmente a profesionales de alto rendimiento. Directivos, emprendedores, académicos, artistas. Cuanto más éxito tienen, más miedo tienen de que se les descubra. Es una paradoja cruel.

Cristina: ¿Por qué ocurre?

Silvia: Hay múltiples factores. La educación recibida, por ejemplo. Las personas a las que de niños les inculcaron que el error es inaceptable son más propensas. También los entornos de alta exigencia. Y luego está la presión social. Las redes sociales, por ejemplo, han empeorado el fenómeno. Todos muestran su mejor versión, nadie muestra sus fracasos. Y el que las mira, cree que es el único que se equivoca.

Cristina: ¿Hay perfiles más propensos?

Silvia: Sí. Los perfeccionistas son los más vulnerables. También las personas con alta autoexigencia. Y curiosamente, las mujeres suelen sufrirlo más que los hombres. No porque sean más inseguras. Porque el mundo les ha enseñado que deben demostrar el doble para merecer lo mismo.

Cristina: ¿Cuál es el perfil típico de un paciente tuyo con síndrome del impostor?

Silvia: Un hombre o una mujer de entre 35 y 50 años. Directivo o emprendedor. Éxito profesional contrastado. Pero con una baja autoestima que no se corresponde con su realidad. Suelen ser personas muy competentes, pero incapaces de internalizar sus logros. Cada éxito lo atribuyen a la suerte, al contexto o a la ayuda de otros. Nunca a su propio mérito.

Cristina: ¿Y cómo se trata?

Silvia: El primer paso es psicoeducación. Explicarles qué es el síndrome del impostor, por qué ocurre, que no es un trastorno y que no están solos. El segundo paso es ayudarles a identificar sus pensamientos automáticos. Esas frases que se repiten en su cabeza: «no valgo», «ha sido suerte», «algún día se darán cuenta». El tercer paso es cuestionar esos pensamientos. ¿Qué pruebas tienen de que no valen? ¿Y de que sí valen? El cuarto paso es cambiar la conducta. Porque los pensamientos no se cambian con pensamientos. Se cambian con acciones.

Cristina: ¿La terapia funciona?

Silvia: Mucho. El 90% de mis pacientes mejoran significativamente. No quiere decir que desaparezca del todo. Pero aprenden a convivir con él. A identificar cuándo ataca. A no dejarse paralizar. Y eso, para ellos, ya es un triunfo.

⚠️ El mejor consejo de la psicóloga: «No intentes eliminar el síndrome del impostor. Aprende a convivir con él. El objetivo no es que desaparezca. Es que no te paralice. Escúchalo, agradécele y sigue adelante.»

📋 Las 5 claves de la psicóloga para callar al impostor

1️⃣ Nombra al impostor — «Ahí está. Es mi síndrome del impostor. No es la realidad.» Nombrarlo le quita poder. No es una técnica mágica, pero ayuda.

2️⃣ Lleva un diario de logros — Escribe cada día un éxito, por pequeño que sea. Cuando el impostor ataque, léelo. Te recordará quién eres.

3️⃣ Comparte tu experiencia — El silencio alimenta al impostor. Cuando se lo cuentas a alguien de confianza, pierde poder. Además, descubrirás que no eres el único.

4️⃣ Acepta que no lo sabes todo — Nadie lo sabe todo. Tu valor no depende de tener todas las respuestas. Depende de saber a quién preguntar y cómo aprender.

5️⃣ Actúa aunque tengas miedo — La confianza no es un sentimiento. Es una decisión. Actúa como si confiaras. Con el tiempo, la acción cambiará tu pensamiento.

📌 Una frase de Silvia que me acompañará siempre: «El síndrome del impostor no es una señal de que no vales. Es una señal de que te importa. La gente que no se cuestiona no mejora. Los que se cuestionan, crecen.»

💬 La pregunta del millón. ¿Por qué los directivos lo sufren tanto?

Cristina: ¿Por qué cree que los directivos son tan propensos al síndrome del impostor?

Silvia: Porque tienen mucho que perder. Cuanto más éxito tienes, más miedo tienes a perderlo. Y ese miedo se manifiesta como síndrome del impostor. Además, los directivos están expuestos a una presión constante. La toma de decisiones, la responsabilidad sobre equipos, los resultados… todo eso alimenta la duda. Por otro lado, están las expectativas. Los directivos sienten que deben saberlo todo, tener todas las respuestas, ser infalibles. Y claro, como eso es imposible, se sienten un fraude.

Silvia: Y hay otro factor: la comparación. Los directivos se comparan con otros directivos. Y como solo ven su éxito, no sus fracasos, creen que son los únicos que dudan.

Cristina: ¿Y qué consejo les da?

Silvia: Les digo que se comparen con ellos mismos. No con los demás. ¿Han mejorado respecto al año pasado? ¿Han aprendido algo nuevo? ¿Han ayudado a alguien? Esa es la única comparación que importa.

🗣️ Lo que más repite a sus pacientes: «No eres el único que duda. La diferencia entre un líder y un seguidor no es la ausencia de duda. Es la capacidad de actuar a pesar de ella.»

🧠 Lo que Cristina aprendió de la Dra. Silvia Moreno

El síndrome del impostor no es un trastorno. Es un patrón de pensamiento. Y los patrones se pueden cambiar. No es fácil. No es rápido. Pero es posible. El primer paso es saber que no estás solo. El 70% de los directivos lo ha sentido. El segundo paso es nombrarlo. «Ahí está. Es mi impostor. No es la realidad.» El tercer paso es compartirlo. Hablarlo con alguien de confianza. El cuarto paso es actuar. A pesar del miedo. Con el miedo. El síndrome del impostor no desaparece del todo. Pero se puede domar. Se puede reducir a un susurro. Y ese susurro, cuando sabes que es un susurro, puedes ignorarlo. La Dra. Silvia lleva 15 años ayudando a personas brillantes a hacerlo. Y tiene una certeza: todos pueden. Tú también.


Cristina Isant Varela
Fundadora de 13NIX Editorial
Lienzo Oculto


La Dra. Silvia Moreno existe. He cambiado su nombre para proteger su identidad. El 70% de directivos con síndrome del impostor es un dato real. El 90% de mejora con terapia es un estimado basado en estudios clínicos. El resto es experiencia. La experiencia de una psicóloga que ha visto a cientos de personas recuperar su confianza.

Cristina Isant Varela

Cristina Isant Varela es fundadora de 13NIX Editorial. Ha vivido en Estambul, y en Italia y combina las humanidades con la gestión empresarial. En Lienzo Oculto escribe editoriales y sobre liderazgo con alma.

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